Su gerente de proyecto necesita crear un cronograma confiable… con recursos que están fuera de su control.
Él planifica, se compromete con fechas y anticipa riesgos. Pero no tiene control sobre la disponibilidad real de los miembros del equipo.
Los directivos, sin embargo, tienen otras prioridades: la gestión operativa de su equipo, las emergencias diarias y sus propios objetivos.
La planificación de proyectos no es su objetivo.
Por ello, suelen ofrecer una disponibilidad teórica que puede cambiar en el último momento.
Resultado:
El director del proyecto descubre demasiado tarde que un recurso clave finalmente no está disponible.
El horario se retrasa. Otra vez.
No es la planificación.
No es la metodología.
No es el director del proyecto.
Es la falta de comunicación y sincronización entre los gerentes y el gerente del proyecto.
Mientras las necesidades del proyecto y las limitaciones del equipo no estén alineadas de manera fluida y continua, los cronogramas seguirán siendo inestables.
Crea un espacio compartido donde:
Porque una buena planificación no es sólo cuestión de organización…
Se trata principalmente de comunicación.